el-juego-de-pintar

Al crear “Le Closlieu” Arno Stern materializa la Educación Creadora. Establece unas condiciones, coherentes con la naturaleza humana, que hacen posible la satisfacción de las necesidades esenciales de cada persona en su proceso de crecimiento y desarrollo, durante toda la vida.

En su afortunada creación, Arno Strern logra un inusual equilibrio entre lo colectivo y lo personal. El paso de un espacio a otro es inmediato y permanente, y hace factible vivir equilibradamente la propia libertad entre la libertad de los demás.

Las personas de diferentes edades que se reunen para trabajar conforman un grupo heterogéneo. En un grupo de estas características lo que se pone de relieve es la diversidad y la diferencia. Cada persona siente la posibilidad de ser uno mismo sin compararse con nadie, pudiendo desarrollar todo lo que tiene de original y personal.

El trabajo se desarrolla al margen del juicio. Cuando lo importante no son los resultados, sino el proceso, cuando se eliminan los conceptos bien y mal, se pierde el miedo a improvisar y jugar. Los limites se rompen y se evoluciona mucho más de lo que imaginamos ser capaces.

El papel que desempeña el “educador” es un papel de asistencia: crea las condiciones adecuadas en las que cada persona puede dirigir y ser artífice de sus procesos, atiende a demandas concretas, sin adelantarse a las necesidades de cada uno, posibilitando así la investigación y el descubrimiento.