Casi desde el principio, en el tiempo en que permanece en el orfanato, Arno tiene la impresión de que los niños repiten las mismas cosas en los cientos de cuadros que hacen. Observa que todos representan casas, vehículos, personajes, árboles, flores, animales, el sol… Hace el inventario de los Objetos-imágenes y se pregunta si lo que le parece percibir tiene que ver con que todos los niños pertenecen a una misma cultura.

En seguida le surge otra pregunta: ¿representarán las mismas cosas los niños que pertenecen a otras culturas y cuya vida –clima, alimentación, arquitectura, forma de vestirse, fauna- es radicalmente distinta? En aquella época nadie puede darle la respuesta, de manera que si la quiere tendrá que buscarla personalmente.

A partir del año 1967 inicia sus viajes de estudio en aquellos lugares que ha imaginado completamente diferentes: a cuatro mil metros de altura, en el altiplano Andino, en la selva virgen o entre los nómadas del desierto. Y como pretende respuestas fiables determina los requisitos imprescindibles: poblaciones aisladas, sin estructura escolar, y desconocedores del dibujo o la pintura.

Finalmente encuentra estos lugares en, Mauritania, Perú, Nuevo Méjico, Guatemala, Afganistán, Etiopía, Níger, Nueva Guinea y en una reserva india en Canadá. Recoge miles de documentos y encuentra no sólo la respuesta que buscaba si no otra mucho más notable: las representaciones de personajes, animales y de otros objetos que hacen los pobladores de todos aquellos lugares, tienen configuraciones tipo, es decir análogas a las de los niños de nuestra sociedad, tal y como las había descubierto y clasificado. Arno Stern ha encontrado un código universal que llamará “Formulación”.

Se manifiesta muy pronto, desde el momento en el que el niño pequeño es capaz de producir trazos sobre una superficie y evoluciona lenta y progresivamente después, de una forma programada, a lo largo de toda la vida.

Las “Figuras Primarias” aparecen en primer lugar. En ellas no hay intención de representación.

Después aparecen los “Objetos-Imágenes” con los que se desarrolla el juego de la representación.

Mucho más tarde, en la edad adulta, aparecen las “Figuras Esenciales” en las que ya no existe representación.

La Formulación, el conjunto de trazos, objetos-imágenes, mecanismos y leyes que determinan su configuración y evolución, es un sistema autónomo, estructurado y universal.

La Semiología de la Expresión estudia y explica esta compleja manifestación.

formulación 8
formulación 6
formulacion-3
formulaci0n-4